EL MUSEO DEL PRADO CASI TIENE YA 200 AÑOS

El Museo del Prado ha iniciado sus celebraciones del Bicentenario. Además de la entrada gratuita durante varios días y diversos actos, ha inaugurado una exposición dedicada a la propia historia del Museo. Es una exposición llena de curiosidades para descubrir como el Museo se ha ido formado por la suma de distintos factores y también su impacto en la Historia del Arte a través de sus colecciones.

Se inicia el recorrido con las salas dedicadas al origen del Museo Real, hablando de  sus precedentes, el Museo Josefino o el Museo Fernandino. Entre algunas curiosidades se puede leer en la Gaceta de Madrid donde se publica la apertura del museo.

Como fruto de las desamortizaciones del s.XIX, surgió el Museo de la Trinidad,  que reunió las obras provenientes de los conventos suprimidos en las provincias centrales. Sin embargo, tres décadas después se decidiría su integración dentro del Museo del Prado. Así llegarían, por ejemplo, algunas de las obras de El Greco.

La apertura del Museo significó la difusión de las colecciones de la escuela española en Europa. Los grandes pintores españoles habían permanecido ocultos en los palacios y conventos, y ahora los pintores europeos y americanos vienen al Museo del Prado a descubrirlos. Se puede ver el libro de firmas de los copistas entre los que destaca la firma de Gustave Courbet, o reconocer la influencia en las obras Manet, Fortuny o en el joven Picasso. Pero además, durante las primeras décadas de su creación, se fueron incorporando las adquisiciones de las Exposiciones Nacionales, lo que le convertía en un museo moderno. El Prado era la Meca de los pintores.

Llegaría el año 1898, momento en que se funda un Museo Moderno, sufriendo un nuevo proceso de adaptación. Se organiza un Patronato que encarga la primera ampliación y la reestructuración sus colecciones.

Las colecciones del museo se seguirán ampliando especialmente a través de donaciones y legados. Destacan las obras donadas por Francesc Cambó, el duque de Alba, Plácido Arango y entre los más recientes el de la familia Várez Fisa, y los legados de  Pedro Fernández Durán o Pablo Bosch. Una de las donaciones más significativas es el conjunto completo de las Pinturas Negras de Goya por parte del barón d’Erlanger.

De la época de la República podemos ver fotografías de las Misiones Pedagógicas donde a través del Museo Circulante se mostrarían copias de sus obras por muchas poblaciones españolas. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil marcaría uno de sus episodios más dramáticos. Debido a los bombardeos provocados por las bombas incendiarias, de las cuales se puede ver una en la muestra, además de filmaciones, se decidió el traslado de las obras primero a Valencia y después a Barcelona para finalmente recabar en Ginebra.

Durante el franquismo el museo seguiría sus procesos de ampliación y se elaboró una política de adquisiciones. Aunque lo que más destaca es el diálogo que se va a producir entre los artistas contemporáneos con las nuevas creaciones de Pollock, Hamilton, Picasso o Francis Bacon. Por su parte, artistas como Antonio Saura, El Equipo Crónica o Eduardo Arroyo, se inspirarán en obras de los clásicos para hablar de la censura.

La exposición finaliza con Una historia compartida, donde repasa los años de la democracia con la Ley de Patrimonio Histórico y la era de las grandes exposiciones.

De esta forma, la exposición se convierte en una agradable forma de descubrir la historia de la primera pinacoteca española. Si tienes interés en profundizar tu visita, no dudes en contactar con nosotros en reservas@los-madriles.com, ya sean en grupos reducidos o en privado.

 

Información:

Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria

Museo Nacional del Prado. Madrid

Del 19 de noviembre 2018 al 10 de marzo 2019

 

 

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