LAS ESCULTURAS DE JAUME PLENSA REFLEXIONAN EN MADRID

En estos últimos meses los madrileños estamos de suerte, contamos entre nuestras calles con nuevas esculturas de uno de los mejores escultores actuales, Jaume Plensa (Premio Velázquez de las Artes 2013 y Premio Nacional de las Artes Plásticas 2012, entre otros reconocimientos internacionales).

A la escultura Sitting Tattoo X que se encuentra en Príncipe de Vergara 187, uno de sus tradicionales hombres sedentes, se unieron en 2017 Isabella en Castellana 81 (el antiguo edificio del BBVA), y que podríamos decir que es la hermana pequeña de la instalada en diciembre en la plaza de Colón, Julia. El pedestal que dejo vació el almirante al trasladarse al centro del Paseo de la Castellana, ha sido ocupado por ella, al menos por un año gracias al proyecto puesto en marcha por la fundación Cristina Masaveu Peterson (FMCMP).

Situada en el vértice de la plaza, de espaldas a ella, semeja la proa de un barco.  La figura de 12 m realizada en resina de poliéster y polvo de mármol blanco representa la cabeza de una joven. Desde hace unos años, elimina el resto del cuerpo para trabajar solo con la cabeza, porque es el lugar donde residen todos los sentidos y al mismo tiempo donde nacen las ideas y los sueños.

Después de realizar el proyecto de Crown Fountain en Chicago, el artista ha ido concentrándose en la idea de los retratos, especialmente femeninos, porque para él la historia, la memoria, el pasado y también el futuro es femenino. Cierra los ojos con una intención de volcar su mirada hacia el interior, y con ella la nuestra, reflejando nuestra reflexión personal. De esta manera, consigue intimidad, algo curioso, especialmente por su emplazamiento, un punto neurálgico de la ciudad, rodeado de coches y ruido, donde Julia invita al silencio, a la calma, a la paz…  En palabras del escultor “es una gran tela en blanco para que cada uno pinte sus sueños al mirarla”.

Además, desde noviembre hasta principios de marzo, podemos disfrutar en el Palacio de Cristal del Retiro (sede de exposiciones del Museo Reina Sofía) del conjunto de tres esculturas titulado Invisibles. Han sido creadas ex-profeso para  este edificio transparente donde se integran estas cabezas de mallas de acero entrelazadas que dibujan en el espacio los trazos de rostros inacabados. Semejan estar suspendidos en el aire, como algo volátil, que se escapa a los ojos, que solo se percibe cuando uno se acerca. Sin embargo, cuando la luz del día se esconde, los invisibles se vuelven visibles. Entonces, es cuando advertimos como las figuras piden silencio con el dedo índice sobre la boca. El escultor dice que es una metáfora de cómo a veces no vemos quienes nos rodean, pero las personas están ahí,  solo hay que querer verlas. Laura, Anna y Rui Rui son niñas porque no tienen consciencia de nada. Su proceso de creación ha sido complejo, las líneas y curvas surgidas del dibujo del artista a partir de los modelos reales, pasaron a complejas operaciones logarítmicas con un programa de ordenador, creado para este tipo de obras, y así poder calcular la posición de los hilos de acero que generan la figura, que juega entre la abstracción y la figuración. Ha sido un trabajo de casi año  y medio en su estudio, que por primera vez deja las figuras suspendidas en el espacio. Su monumentalidad contrasta con su transparencia,  y pasear entre ellas parece que nos detiene en el tiempo para reflexionar y tratar de ver todo aquello que la sociedad actual prefiere no ver.

Información:

Julia

Plaza de Colón.

Hasta diciembre 2019 (Prorrogado por petición de los madrileños a diciembre 2020)

Invisibles

Palacio de Cristal (Sede del Museo Reina Sofía)

Desde  el 16 de noviembre 2018 hasta el 4 de marzo 2019.

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