DE RODIN A GIACOMETTI, LOS PASOS DE LA ESCULTURA MODERNA

Este año podemos redescubrir a Rodin en dos exposiciones distintas y complementarias al mismo tiempo, e incluso van un paso más allá al relacionarlo con Giacometti.

 Rodin. Dibujos y recortes.

La exposición de la Fundación Canal, Rodin. Dibujos y recortes, nos descubre al escultor en su proceso creativo. Vemos como realiza trazos rápidos para captar en apuntes la anatomía humana sobre un papel grueso. Después retoca con acuarela potenciando partes concretas de la figura, y finalmente los recorta. Estos recortes los puede montar sobre otro papel o fusionar con otros recortes, como hace con sus propias esculturas.

Además, podemos ver el siguiente paso, como todo ese estudio previo se hace realidad en pequeñas esculturas de terracota o yeso. Las modela y trabaja, hasta que después decida si se convierten en una escultura definitiva o son parte solo de su estudio, o puro entretenimiento para el artista.

Rodin quería hacer una escultura moderna, por ello, centro su atención en el cuerpo humano. Así, comienza a buscar puntos de vista diferentes, saliéndose de las posturas académicas, y siempre con una intención de movimiento. Podremos ver figuras sentadas, bailarinas, figuras volantes, flotantes o arqueadas.

Así como, los dibujos si aparecieron en algunas de sus exposiciones, los recortes no. Eran algo muy íntimo  para el artista, y nunca fue mencionado por parte de ningún crítico durante su vida. Sin embargo, él si comento al final  sentir debilidad por estas pequeñas hojas de papel. La mayor parte de la producción de estos recortes es de a partir de 1890, cuando comienza  a trabajar con modelos en vivos.

Rodin – Giacometti

En la Fundación Mapfre vamos a ver como ese interés por la figura humana de Rodin (1840-1917), por la expresión y el movimiento se van a plasmar de diferentes formas. Igualmente ocurrirá con un artista posterior, Giacometti (1901-1966). Desde épocas diferentes, en las que va a cambiar mucho la visión del mundo, una previa a la Primera Guerra Mundial, y la otra posterior a la Segunda Guerra Mundial, ambos escultores tienen preocupaciones similares.

En primer lugar observaremos los grupos escultóricos, su inquietud por la relación de las esculturas entre sí al disponerlas en conjunto. Los Burgueses de Calais fue la primera obra en la que Rodin trato de manera individualizada cada una de las figuras, generando en el espectador la sensación de poder entrelazarse con la obra. Giacometti, como nos muestran en unas fotografías se escabulle entre ellas. Posteriormente, a la hora de realizar sus grupos escultóricos como La Plaza,  recordará la lección aprendida. Se interesa por esa individualización de las figuras, pero en medio de una multitud, buscando un sentimiento de soledad.  

Ambos artistas investigan sobre la expresividad, reforzada por el modelado de las figuras, mezclado con la deformación o los accidentes, jugando con esa idea de romper las formas. Para los dos fue importante el dibujo como un proceso previo, realizando series sobre una misma figura, con la intención de explorar diferentes caminos.

Otro debate común es el uso del pedestal. En la estatuaria clásica era algo habitual, algo que ensalzaba la estatua en sí. Sin embargo, uno de los primeros rasgos de modernidad, fue desprenderse de ese pedestal, para acercar la escultura. Rodin en su exposición en el Pavillion de l’Alma (1900) colocará a muchas de sus obras sobre altos pedestales adornados con flores. Giacometti también se planteará esa importancia del pedestal incluyéndolo en la propia escultura, formando parte integral de la misma, para aislar la figura del espectador, enjaularla en cierta manera.

Para finalizar, la unión entre los escultores queda totalmente patente con Hombre que camina. Rodin  la fue desarrollando a partir del San Juan Bautista, hasta el punto que suprimió cabeza y brazos, para concentrar la obra en el movimiento del tronco y las piernas al andar. En los albúmenes de fotografías de la escultura conservados en la Fundación Giacometti, podemos ver como él, completa la escultura hasta dotarla de nuevo de cabeza y brazos. Será una figura recurrente en su obra. No obstante, su hombre que camina está desgastado, su cabeza se va consumiendo, se nota el agotamiento y la fragilidad del ser humano, algo muy relacionado con esa visión de la sociedad tras la Segunda Guerra Mundial.

 

Información:

Rodin. Dibujos y recortes.

Fundación Canal

C/ Mateo Inurria, 2. Madrid

Metro Plaza Castilla

Hasta el 16 de agosto de 2020

Rodin – Giacometti

Fundación Mapfre

Paseo de Recoletos, 23. Madrid

Metro Colón o Banco de España

 Hasta 23 de agosto de 2020

 

Album de fotos del hombre que camina con dibujos der Giacometti. (Fundación Giacometti. París). Foto propia.

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