EL ARTE Y OFICIO DE SÁENZ DE OÍZA

Ya son los últimos días para visitar la exposición dedicada al arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oíza, uno de los pesos pesados de nuestra arquitectura reciente. Forma parte del grupo de arquitectos  surgidos entre los años 50 y 60 conocidos como la Escuela de Madrid, donde encontramos también a Antonio Lamela, Alejandro de la Sota, Miguel Fisac, Rafael de la Hoz o José María García de Paredes, que se alejaron del estilo anterior para introducir la modernidad en la arquitectura española.

Esta muestra, junto a la que hace unos años se pudo ver en el Colegio de Arquitectos, celebran el centenario de su nacimiento en 2018. Está en concreto también se incluye en el Madrid Design Festival 2020. Ambas han sido comisariadas por algunos de sus hijos.

La exposición se subtitula “Arte y Oficio” y se centra tanto en su labor como arquitecto, con muchos planos y maquetas de sus construcciones, pero también en su relación y vinculación con el arte que hace la exposición muy interesante. Muchas de las obras expuestas son inéditas, pertenecen al archivo familiar.

Se plantea con una división en cinco apartados, “Oficios”, comenzando con “El oficio de aprender. El arte de enseñar” donde podemos ver su interés por otras artes como la pintura o la escultura y por absorber todo lo que le circunda. Desde objetos de su casa natal en Navarra, referencias al mundo clásico o planos de fusilajes de aviones. 

Durante su estancia en EE.UU aprendió sobre tecnología, investigo sobre aviones, para trasladar estos avances a la arquitectura. Sin embargo, después comprendió que la tecnología está en constante transformación, pero lo que permanece es la poesía. Por ello, siempre estuvo rodeado de libros de poetas como Lorca, Whitman o Pavese. Otra de sus grandes influencias, que pudo profundizar durante su estancia americana, como fue el arquitecto Frank Lloyd Wright, padre de la arquitectura organicista, junto a su otro pilar fundamental, Le Corbusier, con las acuarelas Ozon 40 y una composición del propio Oíza de Villa Savoye.

Su faceta como profesor de Proyectos de la Escuela de Arquitectura a lo largo de 39 años, hasta su jubilación, también queda reflejada en la exposición, al igual que su primera etapa con obras de viviendas en el barrio de Puerta del Ángel y las escuelas Batán, donde vemos ya su inclinación hacía las plantas circulares compuestas.

El segundo espacio titulado “El oficio de habitar. El arte de construir”  se centra en una de sus obras más conocidas, la vivienda social el Ruedo de la M30. La fachada se curva, creando un gran jardín interior. Para él tenía interés especial en la construcción de casas, el lugar donde se habita, pero también son nuestro refugio y nuestra intimidad. Además encontramos planos y fotos de casas unifamiliares como Villa Fabriciano en Torrelodones o las realizadas para Lucas Prieto o Arturo Echevarría.

Los grandes proyectos

Continuamos por la rampa hacia el segundo nivel de la exposición, con pósteres de artistas del s. XIX y s. XX, muchos de ellos de obras del Museo Thyssen que de nuevo nos establecen esa vinculación con el resto de las artes, que volvemos a ver en el siguiente apartado, “El oficio del alma / el arte de evocar”. Este se centra principalmente en la Basílica de Aránzazú, tanto con los planos de Oíza, esculturas de Jorge Oteiza, dibujos de los proyectos de Carlos Pascual Lara que falleció, y fue sustituido por Lucio Muñoz, del que también podemos ver algunas de sus obras, al igual que maquetas de las puertas que fueron realizadas por Chillida.

La sección «El oficio de creer. El arte del mecenazgo», nos traslada al corazón de su obra, la elaborada bajo el mecenas Juan Huarte. En un primer momento le encargo el diseño de la tienda H Muebles, que acogería la primera Exposición Forma Nueva con obras de Oteiza, Chillida, Palazuelo, Millares, etc, que muchas podemos encontrar aquí. 

Después le pidió un edificio de viviendas, Torres Blancas. Disfrutamos con maquetas, fotos y multitud de dibujos donde de nuevo la curva es la protagonista. Se puede observar claramente como para él, el edificio era un ente orgánico como un árbol. Además, incluye el cuadro pintado por Antonio López desde la azotea del edificio. 

Y por último, Huarte le encargo el proyecto de la Ciudad Blanca de Alcudía y su casa privada en la isla mallorquina, donde también él construiría su casa familiar.

Para finalizar, “El oficio de competir / El arte de representar” nos muestra algunos de los proyectos presentados para concursos o propuestas en Mónaco, Las Palmas y Santander.  Y nos vamos llevando en la retina la maqueta y planos de su otra gran obra la torre del Banco Bilbao en Azca.

Información:

Sáenz de Oíza. Artes y Oficios.

Museo ICO.

C/ Zorrilla, 3. Madrid

Metro Banco de España o Sevilla

Prorrogada hasta el 23 de agosto de 2020

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