Los Madriles

FRONTÓN BETI JAI, LA CAPILLA SIXTINA DE LA PELOTA VASCA

En el s. XIX la pelota vasca triunfaba en Madrid, y se construyeron muchos frontones, sin embargo, ese furor fue pasando y estos edificios fueron sucumbiendo bajo la piqueta.  Durante mucho tiempo ha estado el Frontón Beti Jai al borde del precipicio, en un estado de abandono y deterioro que no presagiaba un buen final. Sin embargo, finalmente se obtuvo su protección como Bien de Interés Cultural en 2011, y posteriormente se ha realizado una restauración estructural. El inmueble fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid  en 2015  con intención de utilizarlo para eventos culturales al aire libre, como teatro, cine de verano, etc. Aunque desgraciadamente las obras se hallan detenidas por decisión judicial, y aún falta la resolución para poder continuar con las  reformas internas.

Era un deporte que atraía tanto a las clases populares como a las altas esferas de la burguesía. De hecho, la fama de los pelotaris era comparable a la de los futbolistas de hoy en día.  Es más el origen del Frontón Beti Jai, se relaciona también con la familia Real. Por entonces pasaban las vacaciones estivales entre Santander y San Sebastián, donde en 1893 la Reina María Cristina decidió asistir a la inauguración del frontón Beti Jai (Siempre Fiesta), también conocido como Frontón Arana por ser propiedad del industrial guipuzcoano José Arana.  Fue creciendo la popularidad de la pelota en Madrid, lo que incito a crear otro en la capital por el mismo industrial junto a Antonio Modesto de Unibaso bajo la empresa Arana, Unibaso y Cia., cuyas tres iniciales entrelazadas encontramos en la fachada principal.

Se compraron los terrenos en la calle Marqués de Riscal, 7, próximo al Paseo de la Castellana, en el barrio de Almagro, uno de los más solicitados por la alta sociedad madrileña. Era un edificio exento en ese momento, como podéis observar en la fotografía inferior.

El arquitecto elegido para ambos frontones será Joaquín Rucoba Octavio. En esta ocasión  seguirá un estilo Neoclásico en la fachada exterior, mientras que el interior seguirá los modelos neomudéjares. Cuenta con una superficie de 10.800 m2 de los cuales, la cancha ocupa 67 m de largo, 20 de ancho y 11 de alto. Los frontones tienen una gran cancha alargada  con un muro alto al fondo (frontis) y otro perpendicular, mientras los espectadores se sitúan en el lado opuesto en un graderío.  Se encuentra a cielo abierto, sólo la zona del graderío se cubre con un tejado de madera. Todo el conjunto forma una planta  semielíptica. Contaba con espacio para 4000 personas, entre la zona de las gradas y los asientos que se colocaban en primer término, dentro de la zona inferior.

Utiliza una estructura de  hierro, propia de la arquitectura del s. XIX, pero la gran innovación está en el uso de  vigas curvadas para darle inclinación a las gradas, y permitir así  una buena visibilidad de la cancha desde los asientos traseros. Se conserva todo el forjado original, diferente en cada una de los pisos.

Además, el edificio en su fachada principal, contaba con una serie de servicios, como vestuario para los pelotari, cafetería,  aseos (se conserva el urinario más antiguo del mundo) y zona de apuestas.

Estas serán probablemente las que llevaron al fin de la pelota vasca. Tras unos años de muchísimo éxito en la capital, la crítica de la moral de la Iglesia del s. XIX irá haciendo mella, y poco a poco irán perdiendo protagonismo.

En 1919 cerró sus puertas como frontón y pasó a tener diversos usos hasta las últimas décadas que fue un taller de la marca Citroën. Hacia 1999 se cerró y ha estado en desuso. Cien años después del inicio de su declive finalizaron las obras de rehabilitación. Afortunadamente, es un patrimonio recuperado para la ciudad.

En este reportaje de TVE podéis comprobar el estado de abandono en que se encontraba.

 Fuentes:

GONZÁLEZ, Igor. Los frontones. Los grandes olvidados. Revista Hispania Nostra, nº18. Marzo 2015

RAMOS, Ignacio. Frontones madrileños. Auge y caída de la pelota vasca en Madrid, (pags 77-86 y 93-96). Editorial La Librería, Madrid, 2013l

Fachada Frontón Beti Jai. Fuente: Frontones madrileños.
Interior del frontón. Fuente: Igor González. Plataforma salvemos Beti Jai.

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